Miércoles, 18 de octubre de 2017
salvadorallende

Juventud y política

No conocí a jóvenes implicados en política hasta que yo me metí en política. Y a día de hoy, aparte de miembros de distintas agrupaciones políticas, sigo sin ver a nadie joven de mi entorno con una mínima preocupación.

Veo cómo se quejan los jóvenes cuando les deniegan una beca. Veo cómo se quejan cuando no pueden ir al cine o comprarse un libro porque es muy caro. Veo cómo se quejan cuando sus padres trabajan en unas condiciones penosas, o cuando se quedan en paro y no encuentran empleo. Pero también veo cómo se molestan cuando intentas explicarles por qué pasa esto. Cuando les hablas de política eres un persona muy pesada, muy aburrida.

Es necesario que los jóvenes estemos informados, que no nos engañen. Nos quieren ignorantes porque la ignorancia es lo que nos hace esclavos. Sin criterio, no juzgamos. Y si no juzgamos, parece que no pasa nada. Parece que estamos conformes.

Yo, como joven, pido a la juventud que no se preocupe por lo que ocurre sólo cuando un problema les toca a ellos individualmente, porque esto es colectivo. Las soluciones no son individuales. Pido que pongan un pie en la calle de vez en cuando para luchar por los derechos que nos arrebatan continuamente.

También quiero decir que no tengan miedo a la militancia. Y es que de vez en cuando me escribe gente de mi edad diciéndome que querría militar en un partido pero “le da cosa”. Cuando yo decidí militar (en mi caso en IU y PCE) lo hice sin conocer a nadie, pero es algo completamente normal, no pasa nada. Lo hice además a pesar de ciertas reticencias familiares. Se me ha tenido en cuenta en todo momento y he conocido a gente maravillosa. De hecho, podría decir que mi edad ha sido más un punto a favor que en contra. La política necesita juventud.

Como he dicho, hay quienes no quieren una juventud implicada, una juventud combativa y dispuesta a hacer ruido porque nos quieren calladas/os y asumiendo que “esto es lo que hay”. Esto es lo que hay, pero como no lo queremos así, vamos a luchar por romperlo.

Por todo esto tampoco quieren que se pueda votar a partir de los 16 años en vez de a los 18. Quieren que la gente piense que con esa edad aún no se puede entender lo que sucede, es más, que no se debe querer entenderlo.
Se tacha el voto a partir de los 16 como “incoherente”. ¿No es incoherente que con 16 años se pueda acceder al mercado laboral pero no pueda decidirse cómo debería ser este? Y este es sólo un ejemplo de lo que no sólo es incoherencia, sino una irresponsabilidad.

“Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción, incluso biológica”.
Salvador Allende.

Por quienes ya lucharon, nos toca a nosotras/os.

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Acerca de Bea Rubio

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19 años. Estudiando Comunicación Audiovisual en la UMA. Militante de IU y PCE Torremolinos.

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