Miércoles, 18 de octubre de 2017
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Los balcanes sirios

La Historia cuenta para hablar de la similitud que tiene el imperialismo a la hora de intervenir. La campaña que hay contra Al Assad, Ejército Sirio y Rusia nos hace recordar un episodio negro, el tratamiento que dio la prensa contra un personaje: Milosevic. Después de la desintegración de la RFS de Yugoslavia, los objetivos económicos del imperialismo seguían siendo los mismos y los políticos ya no consistían en la desintegración de un país socialista, porque ya no existía, sino en desintegrar a un país que históricamente estaba bajo la influencia de Rusia.

Aunque cada conflicto tiene su particularidad histórica, cultural, política y geopolítica, sí que es cierto que ambos conflictos tienen  en un patrón común  en el tratamiento mediático y político internacional. A continuación veremos punto por punto cómo se dio el proceso en Yugoslavia y qué similitudes tiene respecto al conflicto en Siria.

Yugoslavia:

  • Durante la década de los 80, la OTAN financió y organizó al movimiento separatista albano-kosovar cuando existía la RFS de Yugoslavia. En Kosovo fue EEUU quien pagó la fiesta.
  • Los objetivos eran: por un lado acabar con un país socialista (contexto de Guerra Fría) y abrir nuevos mercados. A nivel geoestratégico conseguirían la salida al mar Mediterráneo y presencia en los Balcanes que se encuentran entre Asia y Europa. Al fragmentar el país en mini Estados sería más fácil su control. Tras la desintegración de la RFS de Yugoslavia y el cambio a RF de Yugoslavia, los objetivos de la OTAN y EEUU no cambiaron, ya que el presidente seguía siendo Slobodan Milosevic, un declarado antiimperialista y a fin de cuentas, un estorbo para las potencias imperialistas occidentales.
  • Ya en la décadas de los 90, los enfrentamientos se suceden. Por un lado los paramilitares albano-kosovares, financiados por la OTAN y los EEUU, contra el ejército y la policía yugoslavos. Los paramilitares llegan al punto de exterminar a la población serbo-kosovar y gitana. Al final se acaban constituyendo en un Ejército de Liberación de Kosovo (ELK) constituido por paramilitares y mercenarios, dirigidos por EEUU y con un actividad de financiación basada en el tráfico de armas y heroína.
  • La OTAN encuentra la excusa perfecta para intervenir en Yugoslavia. Y, más que encontrar, se la inventaron. Acusaron a Milosevic de practicar una limpieza étnica en Kosovo, completamente inexistente. De hecho, en Raçak, una pequeña aldea kosovar, se escondía un comando del ELK acusado del asesinato de 6 policías yugoslavos y dos civiles albano-kosovares. La policía entró en el pueblo con el propósito de acabar con el comando del ELK. Los medios de comunicación occidentales difundieron la idea de que la policía yugoslava asesinó a 45 civiles albano-kosovares. Milosevic fue llamado “el carnicero de los Balcanes” por la prensa Occidental. La guerra fue iniciada unilateralmente por la OTAN, sin autorización previa del Consejo de Seguridad de la ONU, por lo que toda acción bélica se puede considerar crímenes de guerra.
  • El resultado es que la región se dividió en multitud de mini Estados, la OTAN dejó un rastro de 3.000 civiles asesinados por los bombardeos. Al final, el genocidio lo efectuó la OTAN bajo el mando del Comandante de la OTAN Javier Solana. Sí, del PSOE, quien en un tiempo lideraba manifestaciones contra la OTAN. La Historia está cargada de ironías.

Siria:

  • Desde las mal llamadas “primaveras árabes”, vemos como se inician una serie de revueltas contra los gobiernos de Túnez, Egipto, Libia y Siria. Estas revueltas desembocan en golpes de Estado contra los gobiernos, y en los casos de Libia y Siria, en guerras de los Estados contra el terrorismo salafista. En el caso de Libia, la intervención de la OTAN, mediante la financiación de grupos terroristas, acaba con el asesinato de Gadafi (por parte de un agente francés), y el derrocamiento de un régimen que se inspiraba en el panarabismo y el panafricanismo. En Siria, no es tan fácil.
  • En el año 2009, Al Assad anuncia la “Estrategia de los cuatro mares”, cuyo objetivo era convertir a Siria en un modo de transporte de petróleo y gas entre el Golfo Pérsico, el mar Negro, el Mediterráneo y el Caspio, pasando por Irak y Siria, y de allí por el Mediterráneo, llegando a Europa. Esta operación contaba con una fuerte inversión rusa. Estos países y Europa se beneficiarían del proyecto, pero el nuevo gasoducto afectaría los intereses de otros actores del sector hidrocarburos: por ejemplo se quedarían al margen, Turquía, el mayor transportador de gas de la región dejando de ser la ruta del tránsito de hidrocarburo y Arabia Saudí. Por un lado los objetivos de EEUU, Israel y Arabia Saudí eran impedir la influencia geoestratégica de Rusia en la zona.
  • En estas revueltas contra el gobierno de Al Assad, las potencias occidentales junto a sus aliados saudíes en la zona, financiaron a los llamados “rebeldes moderados”. El apoyo mediático a este bando fue abrumador. No contándose la verdad, siendo este bando compuesto, en su mayoría, por terroristas del Estado Islámico. Similar proceso usado anteriormente en Afganistán contra la URSS.
  • Llegados a este punto no voy a contar cómo se ha desarrollado la guerra contra el terrorismo por parte del ejército sirio contra el Daesh, pero sí que hemos llegado a un punto.

Y es que, actualmente, vemos que gracias al ejército sirio y al ejército ruso se ha conseguido recuperar Alepo de las manos del Daesh y Al-Nusra. Durante el proceso de liberación, asistimos a una campaña mediática por parte de Occidente con eslóganes de “NO A LA GUERRA”, “DETENER EL GENOCIO”, “SAVE ALEPPO”. Algo incluso inocente si no fuese porque durante el largo tiempo que el Daesh y otros grupos terroristas controlaban la ciudad, decapitaban civiles y periodistas, no se alzó ninguna voz por parte de la maquinaria posmoderna occidental contra la barbarie. En la reciente campaña se pedía la intervención para detener un supuesto genocidio por parte del gobierno de Al Assad contra la población civil durante aquel entonces no se pedían actuaciones bélicas sobre la zona.

Afortunadamente tras la recuperación de Alepo, hemos podido ver imágenes y vídeos de la población civil celebrándolo por todo lo alto, además de otras festividades religiosas como es la Navidad. Y es que la zona controlada por parte del Estado evita que “los rebeldes moderados” puedan decapitar y ejecutar a la población civil que no acepta o practica otras creencias religiosas.  De hecho, la cobertura mediática por parte de la prensa occidental ha sido bajo la protección del gobierno sirio y su ejército, es decir, no iban a cubrir el conflicto en el bando “rebelde”. Cabe decir que el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos ni siquiera está en Siria, sino en Reino Unido. Este organismo prefabricado por las potencias occidentales actúa como arma de propaganda contra las fuerzas gubernamentales sirias, siendo cuestionada su independencia por el periódico The Guardian en algunos de sus artículos.

Como vemos, el imperialismo mediático es una maquinaria eficaz de propaganda. Nos pueden vender un relato ficticio en una zona para justificar una intervención militar, como fue en el caso de Yugoslavia y como lo está siendo en Siria. Ya lo decía Malcolm X, “si no estáis prevenidos ante los Medios de Comunicación, os harán amar al opresor y odiar al oprimido”.

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Acerca de Txetxu Rivera

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Creando poder popular. Secretario de Formación del PCE de Pinto. En Ganemos Pinto y en RSP de Pinto.

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